lunes, 3 de septiembre de 2018

Construya un equipo de triunfadores!!



La diferencia fundamental entre un equipo (team) y un grupo radica fundamentalmente en los objetivos y metas comunes. Por tanto, en un grupo de personas nunca habrá objetivos ni metas comunes que alcanzar, por tanto, no existe el liderazgo, pues es innecesario, un grupo puede ser homogéneo o heterogéneo, en dependencia de sus características particulares, pero siempre estaremos hablando de un grupo. El concepto de equipo es propio del ser humano, cuando comprendió la necesidad de unir los intereses, las potencialidades y los recursos en función de objetivos y metas claramente definidos, ya sea un equipo deportivo, equipo de artistas, equipo de científicos o un equipo de trabajo, sea cual sea el objetivo o desempeño, pero siempre tendrán objetivos y metas muy claras que alcanzar.
El concepto de equipo trae aparejado el liderazgo, es una aptitud que no todos poseen, pero es una figura clave dentro de un equipo, el líder puede ser formal (cuando es nombrado oficialmente) o informal (cuando se ha ganado el liderazgo frente al resto del equipo sin que medie ningún nombramiento ni documento oficial. El líder debe poseer cualidades innatas que, por supuesto, deberá desarrollar a través del estudio académico y desarrollo personal y profesional, un líder se distingue por la manera de actuar, de hablar, de conducirse y sobre todo en su relación con el resto del equipo, el líder tiene muy claro que el equipo no trabaja para él, sino que son elementos claves para alcanzar los objetivos, el líder forma parte del equipo y se entrega en cuerpo y alma a los objetivos y metas del equipo, los objetivos individuales deben quedar a un lado y supeditarse siempre a los objetivos comunes, de lo contrario no habrá un liderazgo auténtico.




Si ya hemos visto una posible y clara definición de equipo, entonces nuestro primer consejo para los que quieren tener éxito es que construyan su equipo, pero no un equipo cualquiera, sino un equipo de triunfadores, sólo con eso ya tendrá los recursos fundamentales para emprender su carrera hacia sus objetivos y sueños, el capital fundamental de toda Organización (sea lucrativa o no) será siempre su capital humano, pero no para tenerlo como un lema o slogan, sino para actuar en consecuencia. Un equipo no se hace sólo, es preciso mucho trabajo y dedicación para lograr tenerlo, y lo primero es saber qué características deben tener las personas que necesito para construir mi equipo, eso hay que diseñarlo, hay que elaborar profesiogramas al mayor detalle posible para no pensar en nombres premeditadamente, sino buscar después a las personas que cumplan con el perfil que he diseñado para tener éxito en el equipo que me he propuesto construir. Este principio parece obvio y siempre se aborda en la literatura técnica, pero no pocas veces parece olvidarse, y comenzamos incluso a elaborar profesiogramas pensando en personas para “acomodarlo” a ella y que logre “encajar”, pero si lo hacemos de esa manera, ya está llamado al fracaso, porque no se puede comenzar a construir un pozo desde el fondo, es preciso conformar la parte superior, darle la firmeza requerida para luego comenzar a profundizar hasta llegar a la meta (manto freático).

Si vamos a construir un equipo, debemos hacerlo de verdad, pensando en el éxito compartido, un líder no puede ser egoísta, un líder siempre piensa en la prosperidad del equipo y para que haya prosperidad y éxito debe existir un equipo muy bien formado que sea capaz de realizar un trabajo arduo, tener y desarrollar una férrea preparación y saber aprender de los errores para sacar provecho de ellos.

Al abordar el tema relacionado con la dirección, en un equipo bien consolidado siempre se aplicará un estilo participativo, donde la sinergia sea el ingrediente fundamental del resultado alcanzado. El líder nunca es autoritario, porque inhibe la creatividad del equipo y nunca podrá hacer sinergia, el líder no es un simple jefe; el líder brilla mientras el jefe intimida; el líder tiene colaboradores, el jefe tiene subordinados; el líder sugiere y enseña, el jefe manda, ordena e indica.

Demuestre confianza y respeto por su equipo.

Si ya has sido capaz de construir tu equipo, te felicito, pocos lo logran, pero aún no has terminado, simplemente estás a punto de poder comenzar a emprender tus objetivos y metas. Ahora te corresponde una tarea muy gratificante pero difícil y consiste en lograr que el equipo que has construido funcione como un reloj, para ello tendrás que ganarte la confianza, el respeto (no el miedo) de cada colaborador, demostrarles que los respetas y que te has propuesto sinceramente hacerlos crecer contigo y llevarlos al éxito, esta parte se hace muy difícil en la práctica porque muchos de los que lo intentan no son realmente líderes, han fingido serlo pero cuando llegan a este punto, por supuesto que todo se desmorona como un castillo de naipes. Es preciso que cada colaborador comprenda perfectamente cuál es su función dentro del equipo y que esté en autocontrol, pero para poder estar en autocontrol, primero deberá tener bien claras sus funciones y objeticos, saber qué es lo que el equipo espera de él (ella), saber autoevaluar su desempeño y saber rectificar las desviaciones posibles; si cada uno ya ha logrado esto, entonces todo el equipo estará en autocontrol y por consiguiente centrados en los objetivos y metas.

Tenga muy en cuenta que los objetivos y metas deben estar claramente definidos, sin palabras rebuscadas que más bien tienden a confundir, que cada colaborador sea capaz de medir con claridad cada meta o paso dentro del objetivo propuesto, si decide emprender una DPO, DPV e inclusive las más novedosas formas de dirección a escala global, siempre necesitará para ello de un equipo de triunfadores. Trate a cada colaborador como lo que es, una persona importante para usted, no los “mida” a todos con la misma vara, cada uno es una persona diferente con sus valores, carácter, temperamento y diferencias, este es un punto muy importante; participe con ellos en su crecimiento personal y profesional, haga de cada uno de ellos un triunfador, un equipo de triunfadores solo puede tener éxito, porque no son perdedores, son triunfadores unidos en un mismo equipo con objetivos y metas comunes, y usted es el líder, no el dueño de ellos, ellos lo hacen a usted, por lo que no son sus criados, aprenda a comprender lo que significa un colaborador, trabaje consecuentemente y no le quedará otra alternativa que el éxito.



Figura 1: La confianza caracteriza a los equipos de triunfadores.


Estudie los errores dentro de su equipo y saque provecho de ellos.

Existen muchas opiniones diversas sobre los errores o fallas, pero casi todos los autores coinciden en que los errores no son malos, son sencillamente parte del trabajo y del desarrollo del equipo, lo importante no son los errores en sí, sino la manera como los gestionamos, si nos dedicamos a cuestionar a los colaboradores o buscar implacablemente a culpables, entonces vamos por el rumbo equivocado, los errores o fallas demuestran que es preciso estudiar sus causas y resolverlas en equipo, aprender de ello todos juntos para que no vuelva a producirse, esta práctica no solamente ayudará al crecimiento como equipo, sino que evitará errores de mayor magnitud. En los métodos de enseñanza tradicional no se enfoca adecuadamente el tratamiento a los errores, desde la educación básica (primaria) hasta la superior (universidad) se enseña el temor a los errores, eso habrá que rectificarlo en algún momento, porque es como un molde que se impone a cada uno de los educandos, no debemos temer a los errores, ellos forman parte del éxito, porque también nos enseñan cómo no debemos hacer las cosas, lo más importante es aprender de los errores, ser creativos, buscar varias soluciones ante un mismo problema, eso nos lleva al desarrollo. Cuando el equipo ve el enfoque que le damos a los errores ya no tendrán temor a equivocarse, ese temor hace mediocre a una gran parte de los profesionales en el mundo, más vale fracasar por intentar el éxito, que dejar de llegar al éxito por temor al fracaso…..

Figura 2: Los errores no son malos. Malo es no aprender de ellos.


Monitorea el desempeño del equipo y corrige las desviaciones.

Si has logrado tener tu equipo de triunfadores, les has demostrado confianza, respeto y admiración por cada uno de tus colaboradores y ejercitas día a día la gestión de los errores y desviaciones, entonces ya estás a punto de emprender el camino al éxito. Pero no dejes las cosas a merced de la casualidad, recuerda que es un equipo de seres humanos, con aspiraciones, temperamentos diversos, sentimientos, y demás. Es preciso que estés siempre monitoreando el desempeño del equipo, corrigiendo a tiempo las desviaciones, enseñando y aprendiendo a la vez, creando siempre un ambiente de confianza y seguridad en el éxito, ocupándote de los problemas que tienen tus colaboradores, sea cual sea la naturaleza o esfera de sus problemas, es importante que vean que sus problemas son también tuyos y de todo el equipo, así entonces será como logres que funcione como un reloj.



Figura 4: El ABC para aprender de los errores. 


Espero que haya resultado de tu interés este artículo. Si así fuera, solo te pido que dejes tus comentarios, serán siempre de mucha utilidad para mí. Gracias!!!




Autor: 3MsC. Arq. Ing. Adalberto Arévalo Ramírez


sábado, 12 de mayo de 2018

DEUDA BUENA VS DEUDA MALA


Varias preguntas que me han realizado algunos colegas y estudiantes me han motivado a escribir algunas consideraciones sobre las principales ventajas y desventajas de los créditos o préstamos, instrumentos financieros ampliamente utilizados, sobre todo en los países industrializados de Europa y América. Lo primero que quiero dejar claro es que el crédito o préstamo no es ni enteramente bueno ni completamente malo; sólo depende del uso y del conocimiento en gestión de las finanzas que tenga la persona que lo solicita y hace uso de éstos.


Siempre hago la comparación del uso de las opciones crediticias con la acción de conducir, seguramente sería muy peligroso para usted conducir en una gran autopista (o free way) colmada de automóviles a gran velocidad, si usted no sabe conducir, o no tiene un permiso de conducir, eso sería extremadamente peligroso, verdad??. Algo similar ocurre en el tema de los créditos o préstamos, si usted no está entrenado, o no tiene conocimientos suficientes acerca de la gestión financiera, seguramente hará un uso inadecuado de su crédito, y al final de seguro se verá envuelto en una situación económica muy parecida al famoso “callejón sin salida”. 


 

Figura 1: El desconocimiento del mundo de las finanzas te puede hacer caer en una situación de crisis.


Seguramente usted encontrará personas que podemos ubicar en dos grupos bien diferenciados. En el primer grupo vamos a ubicar a las personas que tienen una buena preparación financiera, es decir, que tienen una buena inteligencia financiera (la que no se aprende en las universidades), que tiene una clara estrategia de inversión y por tanto hace un uso adecuado de sus créditos y préstamos, por lo que su vida se desarrolla dentro de un ambiente de gozo y satisfacción. Del otro lado tenemos al otro grupo de personas, que también pidieron un crédito o préstamos, bajo las mismas condiciones de intereses, plazos y demás, que las anteriores, sin embargo, estas personas no poseen ningún tipo de inteligencia financiera, ni mucho menos tienen una clara estrategia inversionista definida, por lo que su vida es un verdadero desastre financiero y económico. Es decir, el problema no radica en los créditos en sí, sino más bien en la persona que hace uso de ellos. Si optamos por un crédito o préstamo después de habernos propuesto un claro objetivo inversionista y una correcta estrategia, entonces es muy probable que nuestros rendimientos en las finanzas sean muy superiores a los intereses que incluyó el crédito, por lo que se habrá cerrado una operación realmente eficiente, y lo más importante, que la hemos llevado a cabo con capital externo, es decir, de un banco u otra entidad crediticia autorizada, en ese caso estamos en presencia de lo que se llama DEUDA BUENA, y la característica fundamental de este tipo de deuda es que se utiliza casi siempre en activos, que se hacen crecer durante el proceso inversionista que hemos estudiado, y por consiguiente dan lugar a un beneficio.
 

 

 Figura 2: El uso de la DEUDA BUENA es un instrumento verdaderamente impresionante.


Pero muchos se preguntarán: Si eso es así tan claro, ¿Por qué todos no lo hacen? Y esa es una buena pregunta, y la respuesta es tan obvia como que cada día se imprime más dinero en el mundo y siempre se concentra en las mismas manos. Para responder esa pregunta, también nos podemos hacer otra: ¿Por qué mi profesor de finanzas de la universidad no es rico, si tiene tantos conocimientos acerca de la economía y las finanzas?, y en la respuesta a esta pregunta está la clave de la respuesta a muchas interrogantes de este tipo. Debemos recordar ante todo que si nuestros respetados e ilustres profesores tuvieran la llamada inteligencia financiera, además de esos grandes conocimientos teóricos acerca de la economía y las finanzas, seguramente que no hubiesen sido nuestros profesores, porque serían empresarios de gran éxito, y apenas tendrían tiempo para ir a explicarnos en la universidad todos esos conceptos teóricos, muchas veces bien complicados de comprender. Por otro lado, si analizamos los famosos cuadrantes del flujo financiero, nuestros queridos y respetados profesores, se encuentran claramente en el cuadrante I, es decir, son empleados, aunque empleados en una prestigiosa universidad de la cual se sienten parte y con un gran sentido de pertenencia, pero son empleados, y así es como piensan, trabajan por dinero (salario) y saben que, si dejan de trabajar, ya no recibirán ese dinero para satisfacer sus necesidades y las de su familia. Por eso la importancia de que cultivemos la inteligencia financiera en nuestros hijos y en nosotros mismos, sin desechar todo lo positivo que nos trae la formación académica de las universidades, pero seguir buscando transitar por el resto de los otros 3 cuadrantes del flujo financiero hasta llegar a convertirnos en inversionistas, para hacer que el dinero trabaje para nosotros, y no que nosotros trabajemos por dinero. Pero este tema específico ya lo abordaremos en otro de mis artículos.
Si estás pensando en pedir un crédito o préstamo para irte de vacaciones, comprarte un carro de lujo, o comprar una mejor casa, lamento decirte que vas por el camino equivocado, porque eso es precisamente lo que se llama DEUDA MALA. Cuando adquirimos compromisos financieros para adquirir pasivos, entonces estaremos en presencia de la deuda mala, los intereses incrementarán tus deudas cada día, sin tener otros ingresos que lo compensen, y por tanto estarás condenado irremediablemente a un futuro financiero catastrófico. Seguramente conoces personas que se van de viaje de turismo, rentan autos de lujo, hoteles de 5 estrellas como mínimo, y todo eso, pagado con tarjetas de crédito, es decir, están gastando en pasivos un dinero que no es de ellos y que además les cuesta dinero en intereses, que a su llegada tendrán que pagar, de lo contrario las consecuencias serán muy negativas para sus finanzas personales.

Pero vayamos a algunos simples consejos muy prácticos que te podrán ayudar a comprender mejor el tema y aprovecharlo en tus finanzas personales. Lo primero que quiero decirte es que debes intentar hacer esto:

1-    Lograr una férrea preparación en inteligencia financiera.
2-  Trabajar arduamente en los objetivos que te propones, y si no los tienes aún, pues comienza desde hoy a proponerte cómo quieres verte en los próximos meses o años.
3-  Aprende cada día de los errores. Los errores forman parte del conocimiento y de la preparación, sin ellos no podríamos establecer comparaciones y por tanto no podemos aprender.

Es preciso que establezcas una clara estrategia para invertir los recursos financieros que has logrado mediante el crédito o préstamo. Estudia muy bien las condiciones que te ofrecen antes de aceptarlo, valora desde una posición realista, las oportunidades reales que tienes de obtener beneficios. Debes estudiar cada día el comportamiento real de las operaciones que te has propuesto como objetivos financieros, compararlo con lo presupuestado y realizar los ajustes pertinentes de forma consciente y oportuna.
 

 

 Figura 3: La gestión constante y oportuna de tus finanzas aseguran el éxito.


En este breve artículo he tratado de hacerte llegar algunas consideraciones personales que sin dudas te ayudarán a comprender mejor el mundo de los créditos bancarios, las tarjetas de créditos, la importancia de contar con una adecuada inteligencia financiera. Hay algo que quiero relevarte, y es que los bancos tienen una increíble capacidad para establecer la diferencia entre las personas que usan la DEUDA BUENA y los que usan la DEUDA MALA, ellos logran identificar muy claramente y muy rápido a sus clientes. Lamentablemente debo decirte que el porciento de personas que utilizan la deuda buena no sobrepasa el 3%, mientras el resto de los deudores utilizan la deuda mala.
Cuando los bancos notan que tienes inteligencia financiera, te colocan automáticamente en el grupo de los que desean una DEUDA BUENA y por tanto “permiten” que ganes dinero con su propio dinero, ya lo tienen calculado, ellos también ganan dinero, por supuesto, pero saben que tú también ganarás tu parte y te tendrán luego de vuelta con otra solicitud de crédito para tu nuevo proyecto inversionista.
 

 

 Figura 4: Si te acostumbras a aprovechar los enormes beneficios de la DEUDA BUENA, siempre estarás “condenado” al éxito financiero y a la abundancia.


También vale decir que cuando los bancos o agencias crediticias saben que eres un cliente interesado en adquirir una DEUDA MALA, también te saben agrupar y toman medidas muy cuidadosas para asegurar su dinero antes de aprobarte el crédito o préstamo, pues ya saben de antemano el uso que le darás a las finanzas.

Espero que haya resultado de tu interés este artículo. Si así fuera, solo te pido que dejes tus comentarios, serán siempre de mucha utilidad para mí. Gracias!!!




3MsC. Arq. Ing. Adalberto Arévalo Ramírez
              Consultor Internacional

lunes, 30 de abril de 2018

Pereza vs Éxito.

La pereza (latín: acedia, accidia, pigritia), según la Wikipedia es la negligencia, astenia, tedio o descuido en realizar actividades.
Según el diccionario de la RAE, Falta de ganas de trabajar, o de hacer cosas, propia de la persona perezosa.
"me da pereza tener que sacar la ropa de invierno; andaba con pereza entre las interminables estanterías del archivo"

sinónimos:
vagancia

Éxito: Con origen en el término latino exitus (“salida”), el concepto se refiere al efecto o la consecuencia acertada de una acción o de un emprendimiento. Su raíz se hace más o menos evidente según el contexto en que usemos esta palabra, ya que muchas veces expresa “sobresalir”, “salir por encima de la competencia”..
Al leer y analizar las anteriores definiciones, es fácil darnos cuenta que ambas son diametralmente opuestas; precisamente he partido del significado de cada una de esas palabras para llegar contigo al análisis y resultado que espero. La pereza y la falta de constancia, son, a mi juicio, las causas principales de que la mayoría de las personas en este mundo no logren alcanzar lo que desean, o no lleguen a transitar el camino al éxito, ya sea personal, profesional, etc.
Antes de continuar, quiero que leas detenidamente estos consejos para vencer la pereza, lo he tomado del sitio digital “Psicología y Mente”, cuyo enlace te escribo al final para que puedas consultarlo personalmente.






Consejos para saber cómo vencer la pereza
Uno de los descubrimientos más relevantes realizados por la psicología es que el ser humano no se comporta de un modo racional. Ateniéndonos a la teoría, somos capaces de planificar proyectos razonables, e incluso llegamos a imaginar con todo tipo de detalles qué es aquello que queremos hacer, pero eso no implica que realmente vayamos a hacerlo… incluso aunque el coste de no hacerlo sea alto, y el esfuerzo requerido para ello no sea descabellado.
Muchas veces, cuando nos planteamos hacer algo que sabemos que no irá bien, hay algo que nos retiene, nos lleva a no salir de una actitud pasiva. Una auténtica barrera a la hora de acometer esas acciones necesarias: ir al gimnasio, cocinar algo sano, estudiar para un examen o incluso hacer una llamada telefónica. Se trata muchas veces de tareas tan sencillas que no llegamos a explicar por qué postergamos siempre.
Por eso, para llegar a vencer la pereza es importante tener claro que esta no es una batalla que vaya a ser ganada solo desde la introspección y la reflexión. Sabemos que debemos hacerlo, pero eso no es suficiente para conseguir llevarlo a la práctica. Por lo tanto, hay que cambiar nuestra manera de actuar; los cambios en el pensamiento se producirán después como consecuencia de lo anterior. Para saber cómo hacerlo, sigue las siguientes pautas.
1. Duerme bien
Esto puede parecer un detalle sin importancia, pero no lo es. Mantener una buena higiene del sueño es imprescindible para contar con la energía suficiente para hacer aquello que queremos. Si estamos todo el día cansados por haber dormido poco, ese malestar será la excusa que usaremos para seguir procrastinando, sin emprender aquello que queremos hacer.
Así pues, ve a dormir siempre en un límite horario muy delimitado pero razonable, y de ese modo no te expondrás a la tentación de quedarte hasta tarde en vela, algo típico de las personas preocupadas por tener responsabilidades que de momento no están siendo atendidas, al sentirse culpables.
2. Estructura tus tareas
El truco está en ponérselo muy fácil a uno mismo, y para ello es importante establecer una planificación detallada de lo que se va a hacer, si no está hecha ya. Si percibimos la tarea a realizar como un conjunto complicado de acciones, algo que requiere una gran cantidad de esfuerzo en su conjunto, esa perspectiva nos intimidará y preferiremos cualquier cosa en vez de pensar en ella.
3. Cómo dar el primer paso
En el hecho de poder dar ese primer paso está la clave para vencer la pereza. Para ello, lo mejor es plantearse hacer algo absurdamente sencillo y que sea a la vez el primer paso para hacer aquello que quieres. Si crees que deberías ir al gimnasio, proponte ir y hacer tan solo una serie de ejercicios: por ejemplo, ir al vestuario, cambiarte, subir a la sala de pesas y hacer media docena de sentadillas. Si tienes que escribir un proyecto de universidad, proponte encender el ordenador, abrir el editor de texto y escribir una frase. Si quieres estudiar, proponte abrir los apuntes y leer las primeras dos líneas de texto.
En la gran mayoría de los casos, y del mismo modo que hasta ese momento no podías ser capaz de empezar la tarea, no serás capaz de limitarte a realizar solo esas acciones tan sencillas, y seguirás hacia adelante hasta tener la sensación de haber realizado una jornada de trabajo con la que te puedes sentir bien. En este caso, la manipulación de tus propias expectativas jugará a tu favor.
4. Aprovecha cualquier momento para progresar
Siguiendo con la lógica de lo que hemos visto hasta ahora, es importante evitar darte motivos para pensar en lo que tienes que hacer como si fuese algo intimidante y difícil de conseguir. Para ello, aprovecha cualquier momento para ir haciendo, en vez de asignarte de antemano un día y una hora para hacer un esfuerzo titánico. Es importante que te pongas fechas límites sucesivas y relacionadas con objetivos relativamente sencillos de conseguir.

Tomado de: Psicología y Mente "Pincha Aquí para leer el artículo"



Si has logrado interiorizar estos consejos, y lo más importante aún, si decides emprender una lucha implacable contra la pereza, y realizar el CAMBIO que necesitas en tu actuar diario, entonces este artículo será de vital importancia para tu crecimiento personal, profesional y de todo tipo. En otros artículos siempre me he referido al hecho de que el éxito no es un fin ni una meta, es sólo un camino lleno de acontecimientos buenos, regulares y malos que desafortunadamente muy pocos encuentran, y de esos pocos que lo encuentran, sólo un 5% decide transitarlo. Esta es la clave por la que la mayoría de las personas no alcanzan lo que quieren, a eso se suma que la mayoría de las veces, ni siquiera las personas saben exactamente qué es lo que quieren, y ese es el peor de los casos. Cuando sabemos lo que queremos, ya tenemos una buena parte del camino vencido, lo otro que nos resta es diseñar la estrategia más correcta para emprender el camino.

En el camino al éxito, siempre encontramos muchísimos obstáculos de todo tipo, eso es normal, porque hemos emprendido un camino hacia lo nuevo, hacia lo desconocido. También cometemos errores, pero no debemos perder la persistencia ni la fe, los errores son parte del aprendizaje que necesitamos para transitar el camino al éxito, cuando cometemos un error es porque estamos aprendiendo, lo más importante es aprender y no repetirlo. Las personas de éxito no son otra cosa que personas que aprendieron de sus errores y siguieron con persistencia sus sueños. Pero ese camino al éxito tiene como principales enemigos, precisamente a la pereza y a la falta de constancia, el ÉXITO es un intento más después de varios fracasos, que, al fin, salió bien, es por ello que ambos conceptos se encuentran muy cercanos, cuantas más veces hacemos el intento, mayor será la probabilidad de éxito.







La persistencia es una de las características fundamentales que identifica a las personas de éxito, no importa cuántas veces tenemos que intentarlo, ni cuántas veces nos caemos, lo importante es que siempre seamos capaces de levantarnos con más ánimo y entusiasmo por lograr nuestros objetivos. La historia está llena de ejemplos que nos deben servir de paradigma, el pensamiento positivo y los deseos de alcanzar nuestros sueños deben ser más grandes que la tristeza causada por los fracasos por intentarlo, esa es la proporción que no debemos perder nunca de vista.







Cuando analizamos a las personas exitosas, muy pocas veces hacemos caso de todo el esfuerzo que hubo detrás de ese éxito, esto es válido para todos los campos o esferas, en el éxito empresarial, en el deporte, en las artes, en nuestras vidas personales…siempre se trata de mucho esfuerzo, sacrificios, desvelos que al final casi nadie repara en ello, pues solamente se logra ver la realidad actual, solamente la persona que lo ha logrado, y quienes estuvieron más cerca de esa persona son quienes conocen en más detalles todo el camino recorrido.





Sólo me resta darte una buena noticia que te he dejado para el final, muy a propósito. La buena noticia es que el camino al éxito está hecho para todos, inclusive para ti, no hay ninguna persona que haya venido al mundo sin esa oportunidad, recuerda lo que dijo Bill Gates,”… si naciste pobre no es tu culpa, pero si mueres pobre, toda la culpa será tuya…”. Te deseo muchas bendiciones, que sepas lo que quieres, que encuentres el camino al éxito, que luches por tus sueños y que disfrutes del camino durante toda tu vida junto a los seres que amas!!!



3MsC. Arq. Ing. Adalberto Arévalo Ramírez
             Consultor Internacional



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lunes, 6 de noviembre de 2017

El camino al éxito. ¿Una ilusión, o realmente es posible??

Existen algunas bibliografías que abordan el tema del éxito desde diferentes perspectivas, técnica, sicológica, y otras. Sin embargo, casi todas coinciden que es perfectamente posible logra alcanzar el éxito. Lo que muy pocos autores logran explicar de manera clara aspectos y sugerencias concretas que realmente permitan al lector convertir ese documento o artículo en una herramienta práctica con la cual alcanzar sus propios objetivos y metas que se ha propuesto.
Por lo general todos hemos pensado alguna vez en objetivos y metas para nuestras vidas, ya sean personales, laborales, financieras. El principal problema es que por lo general no están bien redactados, ni bien enfocados, ni mucho menos gestionados. Si estás leyendo este artículo que he preparado para personas como tú, es porque seguramente estás interesado en emprender o continuar el camino al éxito, es por ellos que quiero darte algunas sugerencias nutridas de mi propia experiencia personal y “condimentada” con conocimientos teóricos de la academia. No se trata de un texto para científicos ni para preparar tesis de grados, es más bien una intención de compartir con el lector algunas ideas y experiencias que estoy seguro te ayudarán a evitar muchos tropiezos con los que ya tuve que lidiar en mi vida personal y profesional.
Para entrar un poco en materia debo aclararte algunos conceptos que muchas veces se desconocen o se confunden, y son realmente la esencia para que logres comprender las otras cuestiones que más adelante te presentaré.
Debes saber primero que, a diferencia de los que mucho creen, el éxito no es una meta, ni un destino; es un camino, donde te encuentras muchísimas cosas buenas, regulares y malas, todo depende de ti, si decides continuar, o si te dejas vencer por lo que te va ocurriendo durante tu viaje. Esta definición es muy importante que la tengas en cuenta, pues si es un camino, y no un fin, entonces significa que siempre podrás alcanzar cosas nuevas y mejores en ese camino; por supuesto, y no quiero desilusionarte desde los inicios, si decides emprender ese camino, sabrás que también tendrás que enfrentar muchos retos, lucharás contra varios, e incluso contra ti mismo.



En la anterior figura se puede ver claramente la diferencia entre lo que la mayoría de las personas piensan sobre el camino al éxito y lo que realmente es. En ese camino, como se aprecia en la parte derecha de la figura, muchas veces tendrás que retroceder un poco para recuperar fuerzas, y luego reiniciar las acciones.
Una vez que has comprendido el significado del camino al éxito, debo decirte que la mayoría de las personas no alcanzan lo que quieren, porque precisamente no saben qué es lo que quieren; debes estar seguro primeramente de qué es lo que quieres alcanzar, dónde quieres estar dentro de 1, 2 ó 5 años; si no sabes cuál es tu objetivo, jamás podrás alcanzarlo. Imagina un autobús que presta servicios de transportación entre dos ciudades; el conductor tiene que saber exactamente cuál es su trayectoria y destino final, de lo contrario nunca llegará a la terminal de la otra ciudad, de igual manera sucede en nuestra vida personal y profesional. Ahora, que ya estás seguro de lo que quieres, entonces debes comprender algunos otros conceptos que te explicaré de manera muy sencilla:
-       Objetivo: Es lo que quiero alcanzar, el lugar adonde quiero llegar. (Ej: Quiero llegar a la ciudad X.)
-       Metas: Son objetivos parciales, muchas veces se confunden ambos términos, pero es mucho mejor tratarlos de forma diferenciada para llegar a comprenderlo. (Ej: Ciudades intermedias donde debo llegar antes de la ciudad X.)
-       Estrategia: Es la forma, las técnicas, los métodos que voy a utilizar para llegar a mi objetivo. (Ej: Para llegar a la ciudad X, mi estrategia será viajar en un autobús sin escalas y en el horario de la noche, así llego en la mañana y puedo aprovechar el tiempo para completar mis gestiones…)
Estoy seguro de que hasta aquí has comprendido perfectamente, pero si no es así, no te preocupes, vuelve a leer con paciencia hasta aquí, tantas veces como sean necesarias.
Ahora estás listo para comprender la otra parte que quiero explicarte. El camino al éxito, que te permitirá sí o sí, alcanzar tus sueños, es perfectamente posible de transitar, pero debes aprender la clave, así como los requisitos y aptitudes que debes tener y mantener para poder recorrerlo hasta los puntos que te hayas propuesto (Tus metas y objetivo).
La clave del éxito.
- Férrea preparación.
- Arduo trabajo.
- Aprender de los errores.

Estos puntos tan importantes se desconocen o no se comprender a plenitud por la mayoría de las personas que deciden emprender ese largo, pero gratificante camino. También he optado por intentar explicártelo de la manera más sencilla posible.
Férrea preparación: Mira que no te hablo de preparación, le he añadido un adjetivo que pocos aplican a sus vidas, si quieres emprender el camino al éxito, sean cual sean tus metas y objetivo, primero tienes que estar lo suficientemente preparado, no olvides que un limpiabotas estrella puede recorrer el camino al éxito, pero un ingeniero mediocre jamás lo logrará. Debes comprender que la preparación no significa que vayas a la universidad, ni que tengas un currículo de muchas páginas, no se trata de eso; aunque sin dudas te ayudará mucho tu nivel escolar o académico durante tu camino, es bueno que sepas que, en materia de finanzas, varios de los hombres más ricos del mundo no tienen un título universitario, por una u otra razón, no lo consiguieron. La preparación a la que me refiero es tu preparación integral, en las materias que tienen que ver con tus metas y objetivos; si deseas ser un campeón mundial, debes ocuparte de aprender y prepararte incansablemente para lograrlo, si haces lo mismo que el resto de tus compañeros durante los entrenamientos, ya puedes saber que nunca serás un campeón mundial, tienes que hacer cosas diferentes a lo que hace la mayoría, si no fuera así, entonces todos fueran campeones mundiales.
Arduo trabajo: Aquí vuelvo a colocar un adjetivo delante del sustantivo, el sustantivo es lo que la mayoría hace, un trabajo; pero te digo que tu trabajo no puede ser el que normalmente hacen los demás, tienes que trabajar arduamente en función de tus metas y tu objetivo; estar siempre inconforme contigo mismo, mientras veas que haces lo mismo que la mayoría, te estarás alejando del camino al éxito, y por tanto, de tus metas y objetivo. Te propongo valorar el caso de Thomas Alva Edison, …en 1855 a los ocho años y medio Edison entra a la escuela. Después de tres meses de estar asistiendo, regresó a su casa llorando, informando que el maestro lo había calificado de alumno "estéril e improductivo". Es imposible establecer si Nancy Edison tomó muy en serio la opinión de su maestro o si pensó que ella era mejor que el profesor de su hijo. El caso es que Edison recordó durante el resto de su vida el resultado del dichoso incidente… Él intentó mil veces hasta que alcanzó éxito con su bombilla incandescente. Te imaginas una persona de la mayoría, cuando hiciera el intento número 100 tiraría la bombilla al primer cesto de basura y cambiaría de objetivo.
Aprender de los errores. Este punto es fundamental, muchas veces estamos acostumbrados a que nos critiquen con fuerza y hasta nos recriminen por los errores que cometemos, esa es la causa por la que muchos no intentan nada, por el temor al fracaso, pero el error o el fracaso forman parte del éxito, porque con ellos aprendemos: ¿En qué fallamos?, ¿Qué es lo que no debemos hacer?, ¿Cómo podemos mejorar?, y muchas otras cosas más si aprendemos a sacar provecho de los errores. En la educación académica este enfoque debería ser mejorado, se enseña a los alumnos que los errores son malos y ese concepto llega a predisponer al ser humano, una forma que encuentran para no cometer errores es no hacer nada, no intentar nada fuera de lo común, fuera de lo conocido, y eso es precisamente lo que nos convierte en poco creativos, poco emprendedores y al final, en personas sin éxito.
He tratado de trasmitirte de forma breve las claves para transitar el anhelado camino al éxito, ahora quiero compartir contigo los requisitos o aptitudes que debes tener y mantener para que, conjuntamente con las claves anteriores, puedas alcanzar tus metas y objetivo.
Requisitos o aptitudes para el éxito.
-       5% de inteligencia
-       5% de suerte
-       90% de estrategia

Al igual que para las claves del éxito, estos son los tres requisitos o aptitudes que necesitas para transitar el camino al éxito y alcanzar tus metas y objetivo. También quiero explicarte cada uno de ellos de una forma simple pero precisa. La buena noticia que te tengo es que, como ves, no es nada imposible para cualquier persona, lo que sucede es que muy pocos lo saben, y de los que logran saberlo, muy pocos lo aplican a sus vidas.
5% de inteligencia: Quiero primero que sepas que esto no debes confundirlo con el coeficiente de inteligencia, independiente del coeficiente que tengas, sólo necesitarás utilizar un 5% por ciento de tu inteligencia para poder transitar el camino al éxito; muy diferente a lo que la mayoría piensa, el éxito no depende de tu inteligencia, aunque evidentemente eso te puede ayudar, pero el porcentaje es tan bajo que bien poco podrá definir en tu carrera. Te aclaro que inteligencia no es picardía ni astucia; el inteligente es el que sabe escoger, por tanto, escoge lo mejor, lo más viable; la astucia, en cambio, se encuentra relacionada con la sagacidad, la sutileza, el ardid, la treta, la artimaña y la habilidad para engañar y lograr un objetivo. Aquí se trata de inteligencia.


















5% de suerte: Lo primero que debes comprender en este punto es el concepto de suerte, seguramente habrás escuchado decir a muchas personas…es que yo no he tenido suerte para esto o aquello…Y dicen eso porque no conocen la definición más acertada sobre el concepto de suerte, aquí te lo voy a revelar: Suerte, tiene dos etapas, la primera es prepararse para la oportunidad (recuerda que te hablé sobre la férrea preparación); y la segunda etapa después de estar preparado es salir a buscar esa oportunidad. Muchas personas no tienen “suerte” porque no hacen ni lo uno ni lo otro; no se han preparado para nada, y si logran prepararse para algo, entonces se sientan a esperar a que los llamen para presentarles una buena oportunidad.




Las mejores oportunidades no se pueden ver con los ojos, hay que verlas con la mente, hay que tener la mente entrenada y preparada para lograr ver las oportunidades, de lo contrario, todos serían triunfadores en todos los campos de la vida; viviríamos en un mundo de campeones mundiales, en un mundo de millonarios, en un mundo de empresarios, y lamentablemente esa no es la realidad. Y ahora, el requisito o aptitud más importante que debe tener un ser humano que desee transitar este anhelado camino:
90% de estrategia: Esto lo saben todos los triunfadores, todos los campeones, todos los millonarios, todos los empresarios de éxito. La estrategia correcta es lo que prácticamente define el éxito, constituye el 90%, es decir, casi todo lo que se necesita para tener éxito es una estrategia correcta. Los campeones de ajedrez no ganan por su inteligencia, ni porque tengan suerte, ganan por sus estrategias acertadas.  









Espiral vs Hélice.
He decidido incorporar este acápite en este artículo porque ello tiene una gran influencia en el éxito o el fracaso de cualquier proyecto, idea, objetivo; sea personal, empresarial, profesional, etc.
Depende de la claridad que tengamos de estos términos, incluso en la academia se confunden ambos términos y la base de dicho error no está en la sicología, ni en las ciencias de la administración, ni en las técnicas de crecimiento personal, nada de eso; se trata de un error de una de las partes de las matemáticas que se llama geometría, ella se encarga de estudiar la extensión, la forma de medirla, las relaciones entre puntos, líneas, ángulos, planos y figuras (del plano y del espacio), y la manera cómo se miden. A continuación, te presento ambas figuras geométricas y te explico muy brevemente lo que te he comentado.














Figura 5:  gran diferencia entre la espiral y la hélice. La segunda se desarrolla en 3 dimensiones y significa crecimiento, mejora, desarrollo.


Siempre me enseñaron que ..el desarrollo es en forma de espiral.., aquí me enseñaron el concepto con el error incluido, debieron enseñarme que ..el desarrollo es en forma de hélice.., pues tal y como vemos en la figura 5, la espiral es una figura geométrica que se desarrolla en el plano, es decir, en sólo 2 dimensiones, largo y ancho; mientras que la hélice es una figura geométrica tridimensional, tiene largo, ancho y altura. En la figura anterior, en la parte derecha, podemos ver que el punto A se encuentra en una posición más baja que el punto B, porque se ven en el espacio, mientras que, en la parte izquierda, vemos los mismos puntos, pero ambos están a la misma altura, pues ambos están sobre el plano horizontal. Esta sencilla explicación nos enseña, que, si deseamos transitar el camino al éxito, entonces debemos proyectarnos en una hélice, para poder estar siempre en un nivel superior al punto anterior. Muchas veces nos parecerá que estamos en el mismo punto, pero en realidad estaremos en un nivel superior, pues hemos acumulado experiencias muy útiles, hemos logrado alianzas estratégicas, contactos importantes; y todo ello hará que muy pronto comencemos a ver las primeras luces del éxito esperado.
Cuando hayas llegado a este punto, nunca debes olvidar la perseverancia, muchas personas se retiran del camino cuando ya están a punto de alcanzar sus metas, pero no lo saben, y no tienen suficiente confianza en ellos mismos. Lamentablemente sólo el 5% persevera y logra llegar al objetivo, la mayoría desiste y se retira, muchas veces a muy poca distancia del éxito.





La figura anterior explica muy claramente la importancia de la perseverancia para el éxito, si logramos aprender las claves y requisitos para lograr emprender el camino al éxito, si somos disciplinados, consecuentes y perseverantes, entonces estaremos “condenados” al éxito.

Espero que haya sido de mucha utilidad para ti este artículo, puedes mantenerte en contacto para otros artículos y libros nuestros que seguramente te ayudarán. ¡¡Gracias campeón!!

3MSc. Arq. Ing. Adalberto Arévalo Ramírez